Sueños y recuerdos de una tormenta que no fue
Implantes de recuerdos que ya no están
Se fueron por las ventanas con el viento
Y dicen todavía que las playas están repletas
De cuerpos y olvidos, de noches, de frio.
Me dicen que estoy muy malo
Que me hace mal dibujar esas pesadillas
Y yo digo que la buena memoria es eso Buena memoria.
Recordar es sentir el ardor de los labios
La música de las gargantas, el llanto de los que han partido.
Mis muertos me acompañan por los cafés
Mis extraviados se me aparecen por las noches
Y no son imágenes digitales
Respiro sus respiraciones
Yo soy todos mis ancestros
Cada beso y cada palada de trabajo me trajeron hasta aquí
Les canto con orgullo pues me canto a mí mismo
Con sus cabellos al viento y sus rodillas en el barro
Sus puños apretados y sus manos abiertas
Abriendo surcos y cruzando las aguas
Y me hermano de los camellos que solo necesitan agua
Estallan los geranios que pocos recuerdan
Y me siento en la puerta de mi casa
A ver pasar a los amnésicos caminar sin recordar
De donde vienen y sin saber adónde van
Todos los vientos les sirven
Y nunca podrán saber cuándo llegan
Y les repito que estoy despierto
Y que dormir demasiado
Es perder el tiempo que nunca se detiene
Levanto mi mano y levanto mi frente
La saco de las ventanas de la idiotez
Envuelvo mi melancolía en papeles de quebranto
Construyendo un dispositivo de fortaleza
Para regalar a quienes viajan por el tiempo
En brazos de sus memorias
Y de todo lo que ha valido la pena.
Recordar no es solo construir edificios
Me repulsa la burbuja que me anestesia
Me insisten que soñar demasiado hace mal
2 comentarios:
La memoria, es eso, memoria.
Saludos Rafa (Humberto) querido
y feliz santo, hoy eres uno de los festejados.
Han pasado los años, mucha agua bajo el puente, sin embargo me vuelve a embelesar este poema tuyo.
Abrazos querido Rafa, querido Humberto, las imágenes se fusionan en la trémula neblina del tiempo.
Mónica Cavada López
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