domingo, marzo 20, 2011

El Pueblo

Rafael Guevara

Cuando todos duermen
las calles parecen vacías
el pueblo descansa aburrido
es otro camino recorrido

Mañana será otro día
sudor de tierra partida
que espera la noche caída
con frutos de cielo teñida

La fiesta del pueblo cansado
con niños de greda y palo
bailan las danzas prohibidas
de Ángeles y brujas y  caídas

Las madres despiertan los ruidos
pájaros venidos de fuera
palomas destilan los gemidos
los aires traerán olvidos

Con todo el pueblo aún duerme
la vida se aleja tranquila
los viejos recuerdan su paso
los niños no le ven el sentido

Mañana será otro día
rubor de niña crecida
vendrá otra noche aburrida
el silencio tocará despedida.


RGHBG     16022011

Infranqueable.


Rafael Guevara.
Versos del Diluvio 1997

Detrás de muros construidos con mil plegarias
sólido secreto de escándalo familiar
unidos en la argamasa de los temores
en torreones de posesiva superioridad
almenas tristes fortificadas
con la trágica leyenda familiar.

El castillo brillaba en gloria
de prados húmedos sin desmalezar
fragancia eterna de los rincones
tibieza opaca, refugio y flores
constuidos credos de sordo malestar

Infantes protegidos por oraciones
hermanos todos sobre la tumba
del amor muerto por un diluvio
que trajo el cielo en el mes de julio
por el que no paro de llorar

Rodeado por esteros y por mendigos
sonrisa pálida de la verde realidad
vestigios todos del mundo vivo
amenazando con querer entrar

Ataques de arietes cristalizados
cruentas batallas en la puerta familiar
amenaza dura futuro en sangre
dolor de pechos y de costillas
pariendo muerte y veleidad.

Guardianes grises de la desventura
seguridad cansada de censurar
desfallecientes resistencias
fuego contenido por la humedad

Raquíticas barreras de candor atávico
consumidas por la bullente vida
arrasadas fuera por corrientes marinas
por fauna sumergida entre las piernas
agitación permanente de sangre hirviente

Altares grotescos de humillante tranquilidad
con predicadores absurdos de sumisión
levantando cárcel a las primaveras
reteniendo el aliento fresco de maizal.

Despojado de ataduras y de temores
encadenado a caballos de rebelión
atoré mis piernas en los carros de combate
abalanzando mis puños contra la mole
de concreto frío e iglesia oscura
reventé mis manos y también mis piernas
rajando mi cuerpo ojos y dignidad.

Herido al fin lave mi cuerpo
seque mis ojos en el agua tibia del recordar
oscureció el cielo y también el tiempo
pasaron años y yo sin sanar.

La roca firme sobre aquel cerro
encerrando el sueño que yo ví pasar
me condenaron a triste destierro
ni mis misivas fueron a contestar
me condenaron a perder el cielo
y por los infiernos tendré que vagar
me quitaron todo ni la mirada pude conservar.

Arrastre mis piernas por los caminos
selle mis labios para no protestar
cuando las noches de plenilunio
secretamente busqué observar
pedazo a pedazo se desmoronaba
mostrando esquirlas de sus pecados
hediendo a engaño y soledad

Pero vendrán muchos mas años
yo en mi cabaña de aire limpio
esperaré sonriendo, tendrá que pasar
tendré pupilas y manos firmes
tendré siluetas donde dormitar
seré yo mismo vivo y solo
que con paciencia de ser altivo
derrumbe el cerro y caiga al mar
para cobijar las penas todas
de este triste y largo caminar.


RGHBG       21031997

Sabor a manzana

 Rafael Guevara

Soy el sabor a manzana que la niña besa en la estación
Los colores de los trenes en una tarde de despedida
Soy el viento que lleva a los pájaros
Y las aguas que destruyen las rocas

Vengo por las noches, entro por las ventanas
Enfrío las sabanas de la niña virgen
Hago sudar los pechos de las embarazadas
Soy el rostro de un padre amado
El recuerdo de las sonrisas de un padre odiado

Soy tan brusco como es necesario
Llego en invierno y parto en primavera
Corro con las lluvias, bailo con el sol
Quiero las sonrisas sin despreciar las lágrimas
Despierto los temores de la pasión

Me deslizo silencioso por entre las piernas
Duermo cariñoso, las seguridades de los códigos humanos
Agito las rebeldías de los que quisieron caer
Aprieto el puño con los que aun desean pelear

Y si aún me restan fuerzas cabalgo erguido
Al frente de ejércitos destructores
Invadiendo los territorios del orden y de la paz
Tomando ciudades y corazones con olor a tranquilidad
No me interesa que descanses y no podrás librarte de mí

Soy de hielo y quemo, soy de fuego y mato
Vengo de la vida y no temo terminar
Soy el color de la despedida.
Soy el sabor a manzana.

Boca

Rafael Guevara.


Dulce labio como serpiente
palpitas entre mis dientes
sangre atrapada por mi boca
anzuelo rojo que has clavado
en mi triste lengua.

Rompes el aire con las palabras
brotan historias desde tu caverna
repleta de perlas carnivoras
de llantos, cantos y gritos.

Sinuosa cuando me mientes
celosa cuando me besas
tu lazo me atrapa
me saboreo en tu centro.


RGHBG     20122010

sábado, marzo 19, 2011

Brillaba

Rafael Guevara


Nació ayer al borde de la luna
unas estrellas le daban de mamar
lo educaron con esmero y miel
aun recuerda el olor de su cuna.

Sus ojos eran hermosos como sol
brillaban iluminándolo todo
el pueblo lo pedía por las noches
para aclarar el valle completo.

Cuando estaba alegre era día
Cuando era día la gente era luz
en su mirada se encandilaban
todos lo seguian para vivir.

Creció como faro dando la vida
devoraba luciérnagas de noche
se escondía del sol para no competir
se extinguió una noche de luna.

Hoy descansa debajo de la tierra
iluminando los inframundos
encendiendo las profundidades
haciendo brillar a los muertos.


RGHBG      19032011

viernes, marzo 04, 2011

Se encorva


Rafael Guevara

Un pie que se encorva
una lagrima que se cuela
por entre la almohada
las arañas miran extasiadas.

Giro veloz sobre la madera
cortando la carne enfriada
sofocando los labios cerrados
estocada de piel morena.

Ruge en el pecho un beso
sorbiendo la sal de tu cuerpo
cae la noche en tus ojos
meciendo tus brazos caidos

Mira que te mueres de exceso
levanta tu pie sobre el techo
gira otra vez que se puede
duerme siempre en mi pecho.


RGHBG     03042011

miércoles, marzo 02, 2011

Camino a la obra.


Rafael Guevara


Me deslizo hacia la obra
por los pavimentos urbanos
dejo una estela de mis sudores
por los senderos del cemento

He bautizado con nombres las flores
las cicatrices del concreto
en cada esquina respiro humo
o esquivo el brillo de las alimañas.

Viajo al oriente
cuando el sol no ha salido
y hacia el poniente
cuando se ha dormido.

Mezclo la arena con el cemento
subo los pisos hasta el cielo
llevo milenios cargando piedras
pensando en ella que esta durmiendo

Los pájaros me esperan en las alturas
me amarro firme, no quiero el vuelo
un par de amigo ya lo emprendieron
no tengo hambre, con pan olvido
soy un obrero que no conoce el sueño

Veo a la gente que va a algún lado
Me pregunto: ¿sabrán adonde?
Cuando me canso del paso andado
Me duermo debajo del suelo.


RGHBG      16022011.

El viejo, la terraza y el nogal.


Rafael Guevara.

El viejo podó su nogal
Recogió unas tablas
Las puso en forma de terraza
Del pozo saco agua para las flores

Miró pasar sus hijos y a sus nietos
Los miró pasar hasta desconocer sus caras
Desconoció la terraza y al nogal
Secó el pozo y todas las flores

Finalmente el viejo se levantó
Pensando en unas buenas tablas
Para construir una terraza
Y plantar flores cerca de un nogal.


RGHBG     16022011.

jueves, febrero 10, 2011

Flores frescas.

Rafael Guevara
(Versos Olvidados 1990)


Desparramaba pétalos de colores
flores frescas llenas de rocío
repartía la sonrisa bella
infancia inocente de las calles
cerramos los ojos ajados
para no ver cruzar los senderos
olvidados tallos secos
tomada en un asalto asqueroso
invisible para los transeúntes.

Las piedras y los adoquines
la sostuvieron sobre la vía del hielo
los pilotes de madera la cobijaron
de los cuchillos y la inquina metálica.
ciegos los maestros de la Ley
escondieron las pruebas de su existencia
engañando a los ojos sanos
cortaron las lenguas de los testigos
envolviendo tanto dolor en el olvido
en los tiempos amarillos del sueño

Jamas ha existido la niña
jamas a caminado sobre los pétalos
nunca le pudieron hacer tanto daño.

Flores fresca respirando por las calles
inocentes flores frescas inexistentes
doloridas sin color, flores del dolor
me duelen las flores frescas
desparramando pétalos de color
invisible para clérigos y doctores
flores frescas llenas rocío.


RGHBG     07061990

Alejamiento


Rafael Guevara
(Versos Olvidados 1990)

Labios  que golpean mis oídos
mordiendo historias clandestinas
mascando mordazas de algodón
besando caritas sudorosas.

Huyendo de ancianos egoístas
con una lagrima amoratada
se desliza por volcanes contenidos
entre abrigos de niños
tendidos entre violetas tristes.

Las telas blancas van volando
hacia un mar embravecido
recogiendo unas conchitas
rebelándose a la gravedad.

Acogiendo en el pecho
a todas las aves y las estrellas
porque se derrumba el cielo
porque se quema el mar.

La arena cubre tus dedos
y un rosario de madera
cuelga de tus pies
los parpados cerrados
para no caer
olvidando un sueño
para no contar
escondida entre los libros
para no dormir.


RGHBG     12071990

La caída.


Rafael Guevara
(Versos Olvidados  1990)

Anoche me lancé desde las nubes
con los brazos abiertos al sol
te miré alejarte entre las olas
y soñé con la soledad.

Entre la espuma caminabas
vestida de verde blanco
vestida de rubor sangre
le sonreías a los pajarillos
jugabas con unos niños azules

Caí entre las hojas de los árboles
secos de frío y humedad
sentía mariposas en el pecho
corría abriendo los brazos
y me volvía a elevar

Desde la altura lo veía todo
Sentada en la puerta de tu casa
jugabas a las muñecas
te besaban en una esquina
entrabas a la iglesia
gritabas el dolor del parto
y llorabas en un cementerio

Mientras caía una anciana
me miraba con ojos de madera
se congelaron mis brazos
y nunca más me pude detener

Estabas en aquel cerro
rezando por tu padre
llorando por mí

Ahora he despertado
fui a trabajar y escribí
te llame por teléfono
pero nadie contestó

Las mariposas bajaron a mi estómago
y temo mirar hacia abajo
tal vez exista una gran altura
o tal vez puedas estar allí
buscándome con tus ojos de madera.

Esta noche para evitar malos entendidos
me treparé en la nube mas próxima
y me lanzaré para no tocar
nunca más el suelo

Tal vez nunca caiga en tus brazos.


RGHBG     05181990.

Amnesia


Rezagado en mis dolores encuentro las sombras
Tiritan los dedos que antes dibujaron siluetas

Retumba en mi cabeza el ruido de tu nombre

Escondida en la penumbra que peina tus cabellos
La luna ausente de los aposentos desconocidos
La lluvia olvidada en las rocas carcomidas
Los fríos de la costa, húmedos de miedo
Meciendo los cuerpos perdidos en el sueño.

Dicen que hace muchos años la guerra estalló
Dicen que muchos buenos la guerra mató
Mi madre recuerda que no quiere recordar
Mi abuela teme volver a despertar
Hirieron a mi hermano
Cortaron mis entrañas
Y no puedo recordar

Evadiendo las calles populosas escondida
Vas siguiendo los rumbos prohibidos
Te reclinas en mi pecho adormecida
Descansando de mandatos y mordidas

A ti también te contaron de los tiempos aciagos
Del cielo ennegrecido y las noches prohibidas
Ya nadie recuerda el miedo de las noches
Ya nadie recuerda que te has perdido
Ya nadie puede recordar


Caminaste por las calles de barro y fonolita
Saboreando el té amargo del frío santiaguino
Mascaste pan negro con tu gente desvalida
Enseñando cuentos a los niños agusanados
Despertaste a las mujeres y a los obreros
Abriéndoles los ojos con tus pupilas

Ha pasado mucho tiempo de aquel sueño
Fue muy larga la espera en la pesadilla
El tiempo trajo olvido, las palabras torcidas
Trajeron viento, el viento limpio los sueños
Y en las miradas secas quedó un vacío.

Lloraste por los prados y en las bibliotecas
Leyendo la historia jamás contada
Creíste que era el tiempo de mariposas
Pintaste los muros de color rosa
Escribiste mil poesías para los niños
Y el tiempo nuevo.

Ya todo olvidado y tergiversado
Que tejías balas y funerales
Dicen que eras mala y robabas al rico
Que el odio te consumía
Que estabas loca
Y tu solo querías ver la mañana

Dicen que esta bien hecho
Que algo habrás hecho
Que todo lo pagan los de tu clase
Que eran puros ideales
De nada sirven

Y tu caminabas con la mirada
Puesta en el cielo y en la esperanza

A veces cuando nadie habla
Todos miran abajo entumecido
Tienen grabada en sus memorias
La sonrisa al viento de tus palabras
Les pido que cuenten tu historia larga
Y solo prefieren el silencioso olvido

Que no pueden olvidar ni tus cabellos
Es un hecho en la tierra como en el cielo
Mientras mas tiempo pase por sus bajezas
Mas fuerte el perfume de tus canciones

Aunque tapen el sol con ambas manos
Su luz calienta sus corazones
Y es lo que debemos a tus desvelos
Ya será tiempo para soñar de nuevo.


Despertar

Rafael Guevara
(Versos Olvidados   1990)

Desperté y olvide como recordar
años lentos y años rápidos
han marchitado mi mente
Un anciano desconocido me mira
desde el fondo de un espejo nuevo

Extraviado en caminos sin recuerdo
caminando por senderos desconocidos
Desperté en un cerro que nunca antes vi
busque algún rostro conocido
pregunté por los nombres de las calles
ni siquiera la neblina de antaño
tenía olor familiar

Las voces sonaban distintas
los rostros también distintos
las canciones sonaban trastocadas
Los colores estaban transformados
Un niño pequeño me preguntó
interrogantes nuevas
Volví a despertar

Todo esta distinto, todo esta en otros lugares
Parece que las flores cambiaron de color
busco las penas del pasado por las calles de ayer
los fantasmas ya no están, se marcharon

Sale el sol entre los cerros
amanece junto al mar
y las olas traen tu nombre
en la arena veo tu cabello
entre las rocas distingo tu rubor

Reconozco los amigos de hoy
están en todas partes cuidándome
escoltan mi caminar me cubren
cada vez que tengo que golpear
cuando mis palabras acarician
oídos inocentes doloridos
cuando recojo a tantos fatigados
mis amigos me defienden
y tus pupilas me cubren.

Estoy despertando nuevamente
a veces me parece que todo es extraño
a veces me parece que todo lo he vivido
tu olor renueva mis labios secos
tu voz me despierta del sueño
te recuerdo ahora
te quiero cuando pienso en ti
te quiero cuando no pienso en ti

Desperté para comenzar de nuevo
desperté y todo era nuevo
los colores renacieron
cada vez que busco el horizonte
el mar refleja tu silueta.


RGHBG     02041990.

martes, febrero 01, 2011

Irresistible

Rafael Guevara
(Versos del Diluvio 1997)


Cada niño que se muere
es como si me quedara sin aire
por una vez me han dicho
que la pena pasará
y sin embargo la angustia
no me deja un segundo en paz

He esperado durante veinte años
encontrar el pilar torcido
la causa de los males escondidos

Y la lluvia cargada de purulencia
sigue matando a las criaturas del señor
si también tuviera miedo de dios
me volvería loco como la lluvia

Líbrame señor de la pena eterna
de la rabia contenida ante tanto abuso
no permitas que vea a los pequeños limosneros
no me dejes sentir tu hambre
por las calles congeladas

Esconde el dolor de mis hijas
me aterra el sufrimiento de los niños
le temo a las multitudes sonriendo
porque terminan haciendo llorar

Aunque los clérigos y los soldados
se dediquen a quemar libros
o a destruir las poesías desconocidas
las sabanas blancas seguirán cayendo
entre tus piernas húmedas

Sobre las copas de los árboles
los pajarillos le cantan a los niños
para adornar los sueños de inocencia
y la trova que se quiebra.

Cuando le hacen homenajes a los poetas
han olvidado a los que fueron incinerados
perseguidos por brujería
por herejías de viejos ignorantes
inventadas para perseguir a los demonios
disfrazados de inquisición

Los calabozos están llenos de ideas nuevas
irreverencias del pensamiento
que reventaron en todas las épocas
irresistibles anomalías de la imaginación
irreverencia de los estómagos vacíos
Que sienten el dolor de los pies sangrantes
también quieren el descanso desconocido
las manitas heridas que lloran por un beso
los pechos ahogados de impotencia
los gritos de rebeldía inteligente
porque somos la misma sangre
la misma carne nos une a todos.

Dame tu mano niña ausente
que no te quiero perder
déjame abrigar tu frío
extraño besar tus ojos mojados

Padre de todas las criaturas amables
perdona mis horas de omisión
cuando me llegue el día acógeme
con mis temores a la locura
los que jamás pude entender

Siempre sentí que debía renunciar a todo
para llegar hasta ti
que debía acoger todo el dolor del mundo
porque esa era mi culpa
que los llantos de los niños
era yo el que los ocasionaba
que el hambre de los pobres
era mi propia saciedad
que la pena eterna era mi fugaz alegría
porque todo tenía que ser así.

¿Cual era la columna vertebral de mi propio pecado?
¿Cuál era el rostro del verdadero demonio?
¿Cómo podía arrojarlo fuera de mi?

Porque los pajarillos seguían cantando
y las hojas cada otoño volvían a caer
mi abuela murió, mis padres también se fueron
y el sol reía burlón como si todo estuviera igual
Sobreviví las penas de amor
pero cuando perdí a mis hijas, perdí mis ojos
y la luna estaba allí tranquila sonriente
hasta pensé que sentía la misma pena que yo
pero era naturaleza indolente
ignorante de la vida
culpable por lógica implacable
solo comprensible por ecuaciones de hielo seco.

Que la pena pasará señor
si me sacas los clavos de las manos
déjame recoger a los niños de la noche
y deja que mi costado sangre
para que nunca se me olvide
que tus hijos vagan por las calles.


RGHBG     02101997.

lunes, enero 31, 2011

Una estrella en la cabeza

Rafael Guevara
(Versos del Diluvio 1997)


Me cayó una estrella en la cabeza
y cuando estaba distraído
me besó una golondrina.

¿Qué le estará pasando a la gente
que todos están de buen humor?

Dicen que en Sudáfrica
un negrito ha reinventado la paz.

El sol amaneció cantando
una lluvia fina lo vino a recibir
un soldado regaló su casco
y el sargento partió a veranear.

Las palomas de la iglesia
han bajado hasta el altar
para cantar a la virgen.

Dicen que en el centro de Santiago
ha caído un cerro de maná.

Los niños han decidido estudiar
en sus casas junto a la mamá
y los japoneses construyen un robot
que planta árboles y riega los desiertos.

Las estrellas siguen cayendo sobre mis sienes
y los pajarillos acarician mis manos.

Dicen que un poeta Argentino
ha desarrollado un virus metálico
ha desatado una epidemia fulminante
derritiendo todos los fusiles del mundo.

Los estudiantes en Paris
han vuelto a marchar.

Dicen que un científico
ya conversa con los delfines
no estamos solos, nos dicen
que ellos ven a Dios.

Una dueña de casa en Moscú
ha descubierto en su jardín
una planta que traga humo.

Los jamaicanos bailan y bailan
los brasileros juegan mejor al fútbol
y los chinos son felices.

En la India ningún niño tiene hambre
las mujeres en Irán usan falda corta

Gigantesca misa habrá en Jerusalén
nadie sabe porque estarán allí
todos los profetas y los santos
de todas las religiones
haciendo fuerza para que sigan cayendo estrellas.

Alcance a tomar una estrella con la mano
al mirarla con detención
me he dado cuenta que son pequeños angelitos
me ha caído un angelito en la cabeza.


RGHBG     23061997.

Ecuación nocturna

Rafael Guevara
(Versos del Diluvio 1997)


Tomo las piedras a mordiscos
para sentir el quebranto de los cuerpos
y la confusión de tu presencia.

Sumergido en tus labios
temiendo la tenebrosa mirada del carbón
asustado por los pájaros sabios
conmigo camina tu tristeza
en mis entrañas sentiré tu cintura.

Húmeda hembra carnicera
dormida, ya no te siento
te quedas desnuda en el dolor
sobre tus parpados quedará el olvido.

RGHBG     22061997.

domingo, enero 30, 2011

Árbol

Rafael Guevara
(Los versos del diluvio 1997)

Hundidas tus arterias hasta el centro de la tierra
succionan aguas pulverizadas, minerales
oscuras humedades entre graníticas arenas
esconden pulpa bruta sin colores, ni maderas
recogen sangra verde lanzándola por interminables
tubería arteriales sin corazones ni latidos

Si palpitan recorren los rincones de tu inmensa anatomía
clorofílicas pieles, tendidas eternamente al sol
abiertas criaturas meciéndose rítmicamente
intentando detener a las nubes y a los pájaros.

Ojos ausentes, omnipresentes testigos milenarios
acompañaste cabalgatas, coloniales patrióticas
huyendo por las montañas de los Andes
cubriste cuerpos tendidos de los muertos
caídos de febriles sueños libertarios
tus pétalos verdes alfombraron las eróticas tardes
de tantos héroes muertos de cansancio.

Buscaron refugio en tu silueta verde
refugio ante los diluvios de agua y sol
durmieron en tus brazos las palomas y los gusanos
bajo tu sombra los niños y las mujeres abandonadas

Crecieron junto a tus piernas subterráneas
las casas de los bandidos y los cafés de hoy día
luego vinieron tus hermanastros de concreto y cristal
invadiendo tu aire y tu lecho
cubrieron de piedras tus dominios
ahogando tu rostro, cortando tus pies y tus manos.



RGHBG      25071997

Sendero de hielo

Rafael Guevara
Maipú, Lunes 30 de Junio de 1997.

Puedo escribir toda la noche
ese árbol atado  a un palo esta caído
quebrado en las sombras del hambre
mis ojos trizados
mis cristales de carne
hielos salados de frío marino,

Duelen los huesos arrastrados sobre el pavimento
se caen la luciérnagas de la noche

Puedo escribir toda la noche
seca mis manos con tu aliento
pues ya no tienen dedos
cortados por cuchillos de hielo

Temo de mis sentidos dañados
alerta caminando solo porque hace mucho frío
Temo al calor de mis mejillas
abro caminos nocturnos caninos.

Puedo escribir toda la noche
le pregunto a los búhos de invierno
golpeo mi cabeza contra los muros
refriego el sopor de mis amigos.

El viento derrumbo todos los árboles
el agua ahoga a los niños
en el centro de una iglesia
un anciano mutila a una niña
los vapores se introducen por mis oídos
arranco pedazos de mi rostro
pesadillas peores que el frío.

Puedo escribir toda la noche
borracho apoyado en una esquina
rotas las promesas de una amante
de pupilas congeladas por el tiempo
escarchando en la espuma del mar
arrastro mis piernas sobre rocas
y corto a mordiscos mi lengua
algún día el diluvio tendrá que parar

Perseguirán a los justos
quemarán a los genios
violarán a las vírgenes
traicionarán a los héroes
pero lo harán con mi voto en contra

Dispararé cruces afiladas
contra los pechos barrocos
quemaré los falsos templos
cabalgaré a rescatarla
de los anillos de brillantes
hincharé sus pupilas con mis dientes
cubriré sus pies con mi vientre

Puedo escribir toda la noche
de este diluvio eterno
con mis puños en contra
reventaré los cráneos rapados
quemaré los estandartes cuadrados
hasta cazar una bocanada de aire

De aire frío, de aire puro
aliento rubio de labios salados
refrescaré mi rostro con tus lágrimas
de amor prohibido

Tomaré la cabeza de mi hijo cuando nazca
al calor de la sangre amada
lameré tus heridas, secare tu dolor
en mi pecho ahogado te daré calor

Engañarán a los tontos
y le robarán a los pobres
pero haré una escuela de poder
instrucción de lucha al nacer
astucia entrenada para bien morir

Con mi cabeza en contra
golpearé con la mirada al orgulloso
guillotina de palabras para el traidor
esos mentirosos de palacio y de la calle

Me recogerás al caer la noche
para evitar que me desangre
sacarás los clavos de mis manos
y de mis pies

Cubrirás mi costado con tus piernas
sacaré a nuestra criatura de tu vientre
con mis propias manos congeladas
me atarán con rosarios en los pies
encadenarán a los niños en un altar dorado
obligarán a las mujeres a servir
matando a los débiles y a los cobardes

Con mi boca en contra
recitaré ternura por las mañanas
cantaré a la guerra santa por las tardes
enseñaré estrategia al caer la noche

Puedo escribir toda la noche
debo luchar toda la vida
cuando se acabe el diluvio
cuando deje de escribir.
cuando caiga exhausto
cerraras mis labios con tu beso
para poder dormir pecho contra pecho


RGHBG      30061997